Cuesta de Enero

Escrito por en enero 5, 2010

Con esto de que la mentada cuesta de enero -ocasionada por nuestra irresponsable forma de gastar el aguinaldo en regalos casi siempre inútiles en las fiestas navideñas y el afán de hacer pachanga para “olvidar” un poco la cotidiana tragedia que nos invade día a día- ahora se hace más pesada debido a la metida de … pata de nuestros flamantes y siempre mal ponderados legisladores con la subida de impuestos a los que ya tenemos la soga al cuello y nos sentimos cada más cerca de los millones de pobres paisanos que parte del minúsculo grupo de ricos que controlan y que practicamente son dueños del país.

Entre noticias poco alentadoras -que hacen más grande la depresión navideña atrasada juntada con la gran depresión y hueva que traen estos días de frío- como que el pasaje del guajolotero, microbus, pesero -que ya no es  de pesito-, taxis, etc., subirá entre un 15% y un 25% para este año debido al gasolinazo, además de que de los miles de millones que se le asignan a la SEPH -Secretaría de Educación Pública de Hidalgo para los weyes- no sirve de gran cosa porque van a parar al sindicato y no a los profes e instituciones que en la prueba enlace del año pasado muestran que más de la mitad de las secundarias simplemente estan jodidísimas.

En fin un sin número de cuestiones que hacen pensar que este año recién llegado de bueno solo traerá el primer mundial de futbol ganado por México y el regreso del Campeón Pachuca -jaja- y todo lo demás será no más que problemas iguales o piores -más malo que peor- que el recíen morido , apestado y sepultado 2009.

Pero, después de todo, trataremos de mirar las cosas malas de forma positiva. Si bien es cierto que un aumento en gasolinas, gas, trae una mayor inflación afectando claramente al bolsillo de los hogares podremos decir que el aumento en la gasolina puede no ser tan contraproducente. Partiremos de decir que el subsidio al combustible no precisamente beneficia a los más pobretones de nosotros que tomamos el guajolotero, más bien es un subsidio para los pirrurris, o los que se quieren sentir pirrurris, que traen los autos y camionetas chonchas de 8 cilindros que gastan gasolina hasta estacionados. Y bueno cada quien gasta su dinero en lo que mejor le guste pero quizá sirva para hacerles entender que aunque les de estatus, nuestra madre tierra y muy probablemente sus hijos y sus nietos y los hijos de estos les agradecerán arrojar menos restos de partículas contaminantes al aire.

Por otro lado, si suben el pasaje quizá podamos peatonizar -dicese del hecho de hacer que más tipos vayan a pie-algunas ciudades o comenzar a ver a la bicicleta como el gran medio de transporte que es y no solo como el regalo de navidad a los niños. Mandar a hacer ejercicio a la población contribuirá a bajar la lonja adquirida en la navidad pasada y que pocas veces se va en el transcurso del año. Y en una de esas hasta mejoran las banquetas de algunas avenidas que son mortales  cuando por necesidad o por gusto caminas en esas calles.

En fin, quizá se engordará la cifra de pobres en el país y en el estado pero tratemos de mirar las cosas con optimismo que el año recién comienza, o sirve de algo agobiarnos?