Notas en categoría 'Los textos'

Modificaciones al tuzobús ¿malas decisiones?

Escrito por en enero 28, 2017

El sistema tuzobús nació con problemas, planeado bajo estudios de dudosa calidad, el proyecto ícono de Francisco Olvera no ha podido quitarse el estigma de “proyecto innecesario para robarse el dinero”, como cada obra pública, tiene un poco de verdad.

Durante el desarrollo de proyecto tuzobús muchos alzamos la voz por las medidas que vimos parecían castigar al usuario, puentes peatonales, cero subsidio que incrementa costo y problemas con las alimentadoras. Los “cochistas” pachuqueños tomaron como afrenta que un autobús les quitara (como si les perteneciera) un carril en Felipe Ángeles, se quejaron de los cuellos de botella y nos tildaron de jodidos por defender el transporte público, un poco la cultura de veneración al auto, sin entender que la mayor parte de la población usa transporte público, además de que el auto particular es sumamente ineficaz para trasladarse dentro de la ciudad, vamos, no hay espacio suficiente para que todos usemos el auto.

Tras varios meses se corrigieron algunos problemas, sobre todo los relacionados con las quejas de los cochistas. El costo, las alimentadoras, los accesos, los problemas del usuario del tuzobús siguen ahí, es imposible que el tuzobús atraiga a la gente si a pesar del proyecto se le sigue dando prioridad al automóvil particular.

Viene todo a cuento porque hace un par de días se comenzaron a quitar bolardos del carril confinado del tuzobús en Revolución y Avenida Juárez. Para el “cochista”, aquel conductor que cree que la calle le pertenece y no la ve como -como lo que es- un espacio público compartido con todos, debe ser un “avance”, porque el tuzobús les quita a espacio y “hace tráfico”. No, no son los conductores imprudentes, no son los autos que se estacionan en doble fila, no es el uso indiscriminado del auto, es el tuzobús el que genera el tráfico.

Si bien sobre Avenida Revolución hay partes donde conviene hacer uso compartido (Plaza Bella hasta Jaime Nuno o de Madero hasta Niños Héroes), quitar el carril sobre Juárez es una decisión que no entiendo del todo porque me parece que justo el carril confinado es uno de los pocos puntos fuertes del sistema. Aún con carril confinado muchos conductores no respetan al tuzobús, ¿qué podemos esperar ahora?

Mientras damos soluciones a las demandas de los automovilistas ¿qué pasa con las demandas de los usuarios? Omar Fayad prometió quitar algunos puentes peatonales ¿para cuándo? ¿Habrá solución para la frecuencia de rutas alimentadoras?

¿Para cuando políticas que fomenten el transporte sustentable? ¿Para cuando políticas que vayan enfocadas a la seguridad de todos los usuarios de la calle (peatones, ciclistas, automovilistas) y no sólo obras enfocadas en la velocidad?

Habrá quien diga que hace falta cultura, y sí, puede ser, pero si no la creamos ahora ¿cuándo?

@kikeleash

Nota originalmente publicada en Paradigma

¿Es Héctor Cruz Olguín una opción de cambio para Actopan?

Escrito por en mayo 19, 2016

Si a mi me preguntan -ya se que no- si Héctor Cruz Olguín representa una opción de cambio para el pueblo (aka Actopan), puedo decir simplemente NO.

Para empezar, el PES es un partido satélite creado por Osorio Chong (acá pueden encontrar más info, aquí hay más). Aunque hay lugares donde tiene buenos candidatos, no es un partido de peso, como muchos, participará para retener el registro y podrá competir en algunos municipios y/o distritos, no más.

Claro, él tiene todo el derecho de participar en la contienda, es un derecho constitucional, mi problema con la candidatura de Héctor es que se dice “la única opción de cambio”. Estrictamente hablando, un triunfo del PES en Actopan significaría un cambio de colores en la administración, pero un cambio de la gente, cómo pregona, lo dudo mucho.

Dudo mucho porque el PES ha sido inflado esta elección por muchos priístas enojados con Chapey y con Edith. Los priístas pueden enojarse y dar su apoyo a quién más le agrade pero pues entonces que no digan que son parte de un cambio. Que digan que están hartos del poder que ejerce Chapey o porque Edith “no merecía” la candidatura, es legítimo pues, pero auto nombrarse dueños del único cambio ciudadano…

¿Cuál es el posible cambio que puede dar una persona/partido apoyado por el ex alcalde priísta Heber Sánchez Santillán, un alcalde gris, que llegó a la presidencia con muchos problemas electorales y que pasó sin pena ni gloria, y de cuyo equipo fue parte Héctor Cruz?

¿Qué pretende vendernos un candidato en cuya planilla figura en primer lugar José Bulos Castro, personaje reconocido en el pueblo pero no precisamente por ser una persona trabajadora? Además, Pepe Bulos es primo de Gerardo Salomón, director de la SCT en Hidalgo, de donde dicen -no me consta- llega el dinero para la campaña. A poco no les surge la duda sobre cómo es que el PES ha tapizado el pueblo entero siendo un partido nuevo.

¿Con qué cara viene a decir que sera un gobierno diferente cuando uno puede darse una vuelta en el centro de Actopan y encontrar la lona de PES (alcalde) junto a la lona del PRI (diputados)? ¿Cuál cambio?

Insisto, si los priístas están resentidos con el cacique del pueblo, está bien, pero que no vengan a vender espejos con un partido que está lejos de ser una real oposición en el municipio (y en general en el país), y no lo digo yo, lo dicen los mismos priístas.

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El proceso electoral en Actopan, alcaldes[a]

Escrito por en mayo 5, 2016

Como cada que se me antoja, hablaré sobre la polaca del pueblo. Antes que nada quiero decir que Edith Avilés me produce cierta simpatía, sin embargo son pocos los escenarios en los que consideraría votar por ella. Desde mi perspectiva, su campaña no levanta. La estructura priísta la sostiene pero no logro ver que ella levante entusiasmo.

No creo que sea todo culpa de Edith, recibió una candidatura tras un proceso que terminó en fractura, uno de los contendientes ya se hacía llamar “próximo alcalde”, fue golpeada de forma pusilánime por todos lados, cabe recordar que ciertas personas posicionaban en redes el HT #EdithNoEsMiCandidata. No sólo le pusieron el pie para llegar, le quitaron capacidad de maniobra al aceptar gente de otros grupos en su afán de conciliar, esa misma gente que no la quiere, que la golpea por la espalda.

Ahí surge el nombre del candidato del PRD, el tío del ex secretario de la presidencia, hermano del todo poderoso Chapey. Quizá mi escepticismo me gane pero yo dudo mucho que la candidatura de Manuel Ramirez esté libre de la mano de sus familiares. Por lo pronto, como lo hace el PRD desde hace mucho (de mala forma diría yo) avienta al ruedo a otro candidato “ciudadano”, al menos en esta parece haber dinero. Me pregunto que estructura trabaja con él, la perredista o la priísta.

Por otro lado aparece el PES, el partido satélite de Osorio Chong. El candidato PESista Hector Cruz, gris ex colaborador de Jaime Galindo, está metiendo ruido (con pocas nueces) y mucha lana en el pueblo, básicamente porque tiene padrinos que tienen intereses particulares, basta echarle un ojo a su planilla. No se ustedes pero yo no le creo mucho.

Morena, con la maestra Maricela Tapia, como siempre, sacará votos casi sin hacer campaña. Del independiente ni hablar, impulsado por un par de “cuates”, parece que tiene más tipos cobrándole en redes sociales que seguidores.

Hasta ahí parecía todo sin chiste, los priístas peleándose entre ellos pero apareció Movimiento Ciudadano, con la mano de Sosa, impulsando a Teódulo Quintín Pérez Portillo, quien ya fue alcalde una vez y ganó cuando el güero Nuñez era mandamás en el estado.

Con un partido pequeño Teódulo Quintín ya ha metido ruido en el municipio, básicamente porque, a diferencia de otros ex Alcaldes, no tiene fama de ratero, pregunten a trabajadores de presidencia. Ex perredista (quizá su mayor pecado), va con MC de la mano de la fundación hidalguense, al menos, va a poner a trabajar a más de uno.

El voto de enojo priísta se irá al PRD/PES/MC, el ganador puede ser aquel que logre sacar a los actopenses a votar. En redes ganaría PES, en la calle la cosa es diferente, Quintín trae punch.

PD. ¿En contra de quién están los priístas que apoyan al PES, de Edith o de la familia Ramirez?

Derribemos los puentes (peatonales)

Escrito por en febrero 15, 2016

He escrito muchas veces que me gusta que mi pueblo sea pueblo pero también me gustaría que fuera un “pueblo progre”, esto último suena muy complicado pues aunque tenemos ciudades progres (no del todo) como el DF, donde hay bodas entre homosexuales y abortos legales, eso es algo que en provincia parece no llegará pronto, al menos no de este lado. Sin embargo, hay otros temas que son mucho más fáciles de implementar y digerir, como la movilidad.

Durante esta administración (Goyo power) se arregló la avenida (o calle o boulevard) principal en el pueblo (¿ya les dije que es Actopan?). Independientemente de la calidad de las reparaciones (parte de la calle ampliada se llena de baches cada rato) o de la necesidad de traer palmas al camellón (¿por qué no usar flora de la región?) me parece que el primer tramo, de Lerdo de Tejada a  Nicolás Bravo, es -siendo buena onda- funcional para los peatones, y eso es algo que se aplaude.

En el tramo mencionado de aproximadamente 700mts. (según google maps) se modificó el camellón para dejar pasos peatonales que son mucho mejores que los puentes peatonales que son costosos, inseguros y son inaccesibles para ciertas personas. Claro, estos pasos peatonales no son perfectos (algunos terminan en una especie de escalón altísimo) pero es mejor que pedir puentes peatonales.

pasos peatonales

Pasos peatonales a nivel de Piso en Actopan.

Puedo aventurarme a decir que poniendo estrictos límites de velocidad los puentes peatonales (frente a la Cruz Roja y el de Nicolás Bravo) deberían ser removidos. El puente de Nicolas Bravo (aka La Corona) cuenta con un semáforo, basta con sincronizarlo correctamente para que la gente cruce con mayor seguridad, cruzar el puente no sólo supune un esfuerzo extra (¿han pensado en una persona de 80 años cruzando eso?) sino también es inseguro, ha habido asaltos ahí. A 50 metros de ese puente, hay un paso peatonal en la calle Gonzáles Ortega, la gente cruza sin mayor dificultad (claro, con precaución), eso mismo podemos hacer en el semáforo si se marca bien el paso peatonal, se sincroniza el semáforo y, sobre todo, los conductores comienzan a responsabilizarse y cuidar a toda la gente que usa la calle (otros conductores pero sobretodo ciclistas y peatones).

El puente de la Cruz Roja puede removerse sin ningún problema, está entre dos semáforos que tienen una separación de unos 200 metros, los conductores bien pueden bajar los límites de velocidad para ceder el paso (obligarlos si es necesario, topes, semáforo peatonal). Ya mucha gente cruza por debajo, es quizá riesgoso pero ¿por qué una persona a pie debe subir y bajar 50 escalones para cruzar una calle y el conductor no puede disminuir su velocidad?

Habrá quién diga que los puentes peatonales son para proteger a los peatones, pero no es así, los puentes en realidad están hechos a la medida de los autos, para que los conductores no tengan que pisar el freno y puedan ir más rápido, se basan en un modelo de ciudad en la que todos (como si fuera posible) deben moverse en auto. Estamos creando ciudades para vehículos, para máquinas, en lugar de crear ciudades para personas.

He escuchado muchos comentarios tipo “yo soy conductor y prefiero usar el puente cuando camino”, ¿qué pasa con una mujer embarazada, con un adulto mayor, con una persona en silla de ruedas? ¿Se deben quedar en su casa por que la infraestructura no los ayuda? Creo que mejor hacemos calles universalmente accesibles y nos olvidamos de los puentes peatonales.

En Actopan sólo es necesario brindarles mayor seguridad a las personas que cruzan a diario la avenida principal (niños, jóvenes, adultos). Es necesario marcar estrictos límites de velocidad, una máxima de 60km/h en la avenida principal (en DF vías primarias es de 50km/h) y muchos letreros de precaución (no hay uno sólo de límites de velocidad). Estaría bueno un letrero enorme en la entrada y en el puente de “la glorieta” con una leyenda que dijera “Nuestro niños cruzan esta avenida, por favor respete los límites de velocidad. 60km/h” (Tómenla, se las regalo).

Si usted cree que los peatones son imprudentes y que tienen la misma responsabilidad que el conductor, sugiero leer el post de Dana Corres “Por qué no multamos a los peatones“.

Si usted cree que 60 km/h es muy poco, sugiero leer el post de Pedestre “Una ciudad a 30km/h” o “¿Sirve bajar la velocidad?” en más por más.

Si usted necesita más argumentos contra los puentes peatonales, por favor pase a “Rompiendo el mito de los puentes peatonales“.

Si usted cree que falta corregir la redacción, es muy probable que tenga razón, por favor deje un comentario abajo.

 

@kikeleash

Así fue crecer en: Actopan, la capital mundial de la barbacoa de borrego

Escrito por en agosto 24, 2015

El siguiente texto es extraído de la revista vice, escrito por Paul Medrano.

Nací en Tamaulipas, de donde era originario mi padre. Sin embargo, como él era profesor en la región serrana de Hidalgo, nos mudamos hacia esa entidad cuando yo todavía era un pequeño incordio. Los primeros recuerdos que tengo de la tierra hidalguense, son de un pueblo llamado Tenango de Doria. Siempre que intento evocar esa época —yo debía tener entre 2 y 3 años—, todo resulta nebuloso. Con los años sabría el motivo: en Tenango, enclavado en la sierra hidalguense, la niebla es permanente. Llueve casi todo el año. Vivíamos en una casa de madera: techo, paredes y piso. Era como un chalet. Casi todas las demás casas eran así, en un pueblo enclavado entre cerros y árboles. De esos años recuerdo una pequeña bicicleta naranja y un avión de hojalata con el que jugaba en un patio siempre húmedo. También conservo en la memoria, las reuniones que mi padre hacía con sus amigos. Bebían y cantaban hasta el amanecer.

Nos fuimos cuando yo tenía cuatro años.

Jamás he vuelto.

De ahí llegamos a San Salvador, Hidalgo, en el corazón del Valle del Mezquital. El estado de Hidalgo tiene paisajes contrastantes: bosque, desierto e inmensos planes. A diferencia de Tenango, San Chavita (como le decía mi padre) era un sitio de extensas planicies donde pastaban borregos y vacas pintas. Aquí se cultivan verduras de todo tipo, regadas por canales de aguas tratadas que provienen del DF (sí, amigo chilango ecologista, puedes dormir tranquilo: tus heces le dan de comer a mucha gente). El pueblo era una auténtica postal del México rural, con una placita custodiada por la alcaldía y la iglesia. Además, sus comunidades tienen nombres muy peculiares, por las marcadas raíces otomíes: Teofani, Bondho, Caxuxí, Bominthza o Boxaxni.

Vivir aquí marcó mi vida para siempre: fue aquí donde conocí el maguey y los distintos beneficios que otorga a la vida del hombre: sea en pulque, como aditamento para construir casas, como ingrediente indispensable de la comida y hasta con los gusanos que de él provienen y son un verdadero manjar: los chinicuiles. Continue reading

Participan más de 12 mil 500 en carrera atlética FUL 2015‏

Escrito por en agosto 24, 2015

Con una participación récord de más de 12,500 entusiastas corredores se realizó la onceava Carrera Atlética de la Feria Universitaria del Libro (FUL) 2015 bajo el lema “Siete Kilómetros de vida saludable”. Dos alumnos de la Universidad Autónoma del Estado Hidalgo (UAEH) lograron los mejores tiempos haciéndose acreedores de una motocicleta cada uno, las cuales fueron donadas por la empresa hindú Bajaj.
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Organizada por la Autónoma de Hidalgo y su Patronato en la gestión financiera, la carrera tuvo una copiosa participación tanto de la comunidad universitaria como público en general, quienes se sumaron a esta fiesta deportiva que se ha convertido en toda una tradición en el estado.

El balazo de salida se dio afuera de la Escuela Preparatoria Número 1 en punto de las 8:00 horas, donde se congregaron los participantes desde temprano, listos para cubrir la ruta de siete kilómetros que tocó puntos importantes de la máxima casa de estudios en la entidad: la Dirección de Servicio Social, las instalaciones de Radio Universidad y la Ciudad del Conocimiento.

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Mi primer día en el tuzobús

Escrito por en agosto 17, 2015

En un análisis “profundo” de mi primer viaje en Tuzobús, cortito y sin mucha prisa, encontré algunos problemas. No me espantan, creo que para ser el primer día con afluencia “normal” -falta el regreso a clases- el escenario no fue tan malo. Digo, siempre puede ser peor, al menos hoy, con contratiempos, el sistema no colapsó.

Las rutas alimentadoras

La ruta alimentadora que vi, no tomé porque ya estaba en el ISSSTE, fue la del venado, en mi “plan de estudio” decidí esperar la ruta alimentadora para ver cuanto tiempo tardaban en llegar, alrededor de 10 minutos (a ojo de buen cubero), lo que me pareció extraño es que llegaron de dos en dos. Supongo un problema en la frecuencia con la que salen los micros que se corregirá con los días.

Los putos puentes peatonales

Las rampas de los puentes peatonales son insufribles. No son accesibles, hacen caminar grandes distancias y complican el acceso al tuzobus, entiendo que en algunas estaciones, entre ellas la del ISSSTE, son un mal necesario, es complejo aplicar un paso a nivel de piso con la infraestructura urbana que hay, sin embargo, limitan e inhiben el acceso, si es una joda tener que subirlo y bajarlo. Me parecen un poco “menos peores” los que tienen rampa y escalones.

La estación

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En “defensa” del #tuzobus

Escrito por en agosto 14, 2015

Antes de comenzar, ¿ya vieron que la palabra defensa en el título va entrecomillada?, es por algo, ésta pretende ser una crítica hacia la necedad de ver el automóvil particular como dueño del espacio público.

Pobres de los conductores pachuqueños, tan afectados por el “horrible” tuzobus. Conductores tan mal acostumbrados a ser los indiscutibles beneficiarios de una mala política pública de movilidad e infraestructura urbana que les ha dado la idea de que una ciudad moderna debe construir avenidas de 6 carriles y puentes en forma de trenza para ahorrarles un minuto en un semáforo, qué se jodan los que van a pie, que suban puentes peatonales para que los conductores no tengan que reducir velocidades.

Pobres pachuqueños, tan acostumbrados a un modelo caduco de movilidad que ubica como principal medio de transporte al auto particular y que no hace más que generar tráfico. Si usted cree que el tuzobus es el culpable del tráfico, lo invito a darse una vuelta por el Río de las Avenidas en su cruce con Rojo Gomez o el cruce del Nuevo Hidalgo con la antigua carretera La Paz en hora pico, ahí no hay tuzobus, los conductores, sí, los de los carros, son los que crean el desmadre (para más sobre esto clic acá). Continue reading

De la #LadyCiudadana y el CCCEH

Escrito por en marzo 2, 2015

Si a mi me preguntan –ya se que no– sobre la #LadyCiudadana -me caga un poco el uso de esos HTs- podría decir: no soy precisamente el indicado para hablar del tema pues yo soy el claro ejemplo de la incorrección política, sin embargo, tuits clasistas no caben en una funcionaria de una “Organismo Autónomo” que dice trabajar con la ciudadanía.

Y ya entrados en contestar cosas que no me preguntan y que, supongo, les importan 3km de reata pues me toca contestar otras.

¿Es correcto que activistas reclamen al CCCEH sobre sus trabajadores? el CCC –es muy pinche largo el nombre- es un apéndice del gobierno del estado, funciona con nuestros impuestos por lo que tenemos derecho a auditar lo que se hace con ellos, exigir que se gasten bien nuestra lana pues.

¿Son los tuits realmente ofensivos? No del todo, al menos no para mí, insisto, yo soy políticamente incorrecto echando desmadre, ahora bien, si “trabajas para la ciudadanía” creo que tuitear “a es@s que les violen todos sus derechos” es, por lo menos, incoherente.
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Me gusta el pueblo (Actopan)

Escrito por en noviembre 14, 2014

Vivir en un pueblo tiene sus ventajas… y sus desventajas. Cada pueblo tiene sus particularidades. Me gusta que mi pueblo sea pueblo, porque eso lo hace diferente, con su gente, con sus problemas, porque aunque haya cosas parecidas en otro lugar éstas nunca serán iguales, mejores o peores pero nunca iguales.

Me gusta el pueblo porque la idea de modernidad termina llevándonos a ciudades genéricas (@PakikoP dixit), ciudades “modernas” porque cuentan con un Starbucks, con plazas comerciales, con edificios de condominios, con McDonalds y Burguer King.

Me gusta el pueblo por su plaza (para los chilangos: el tianguis), por los marchantes, por la verdura fresca recién cortada, no toda, claro. Por los vendedores que convencen con un: “son de agua limpia marchantita“.

Me gusta esa costumbre de, a pesar de estar en un pueblo dentro del mismo municipio –no sé si en todos lados pasa-, terminan diciendo: voy a Actopan (el centro), como si cambiaras de estado, país, nunca sales del municipio, pero se habla como si se necesitara pasaporte. El pueblo es chido porque es pequeño, me gusta porque puedes llegar a casi cualquier lado caminando o en bicicleta.

La gente en el pueblo es, regularmente, amable, puedes caminar en el pueblo sin mucho problema, el conductor trata de ser educado, cede el paso, quizá es porque el conductor no llega a estresarse en el tráfico. Caso aparte son las horas de entrada/salida en la escuela, en el pueblo -y creo que en todos lados-, esa hora es complicada, mamás y papás se vuelven conductores histéricos, también está el conductor chilango turista que no respeta el 1×1 y no concibe que la gente ceda el paso, claro, hay excepciones.

Me gusta el pueblo por su comida, por las gorditas de barbacoa, por las chalupas y pambazos del mercado (por favor chilangos, nuestros pambazos no son bañados en chile rojo), por los tacos de cebolla de Don Poncho siempre jetón, pos los de suadero del Jiadi –aunque estrictamente hablando, esos ya son de otro pueblo-, por las hamburguesas de la glorieta -que no es glorieta- o por las del banco, por los jonucos, por los sopes, quesadillas, etc, por el maíz, por las tortillas, por los tlacoyos.

Me encanta la iglesia y el convento con su capilla abierta y caballerizas; me gusta la plaza del centro (a pesar del estacionamiento nuevo), sus colores, portales y jardines, el jagüey que funciona -a veces- como campo e futbol. No me gusta el obelisco, nunca he subido y no pienso hacerlo, tampoco el nuevo edificio de la presidencia pero ya están.

Obvio el pueblo también tiene sus cosas malas, la falta de trabajo, de oportunidades, de espacios culturales pero esas son cosas de las que no escribiré en este momento. Además, si usted se aburre del pueblo, siempre tiene la opción de agarrar un camión o su auto y en 30 minutos estará disfrutando de la creciente modernidad de la metrópoli pachuqueña.

@kikeleash