Mientras el estado de Hidalgo se ha unido a la moda de montar infames estructuras de cemento y hormigón para “mejorar” la movilidad de varios de los municipios pensando -creo yo- en los votos generados más que en una política eficaz para mejorar los tiempos de traslado en los pueblos hidalguenses nombrando cuanta cosa inauguran como “Bicentenario” -que dicho sea de paso, para el dichoso bicentenario faltan 11 años- como si fuera el tipo de acciones que hemos estado esperando los mexicanos desde hace 200 189 años, nos damos cuenta que las obras que benefician más pero que se ven menos han quedado rezagadas.
La “tormenta” que cayó este fin de semana dejó ver que la infraestructura de drenaje no está a la altura de las precipitaciones en la capital hidalguense, sin olvidar el mentado cambio climático. ¿No hay para una “solución Integral”?, les suena el término “Sustentabilidad”, no solo la red de drenaje parece ser insuficiente, siguen sin existir proyectos que aprovechen el agua de lluvia que, por si no lo notaron, en Pachuca cae bastante.
Escuchaba a un funcionario, que presumía que en Pachuca no volvería a haber inundaciones, quizá tenga razón puesto que parece poco probable se de una como esa enorme de hace décadas pero “charquitos” sigue habiendo bastantes cada que llueve.






