A Pachuca, la bella airosa

Escrito por en abril 25, 2011

Aquí un poema a Pachuca por: Eloy H. Sandoval

¡Ah, mi Pachuca adoptiva!

Cómo cantan las hojas y las ramas de tus pirules

cómo silban las espinas

de tus ancestros magueyes, cactus y nopales

y cómo bendicen a tus gentes

las estrellas de tus cardones.

Pareciera que la voz en su conjunto

es un lamento y un grito desesperado

a la conciencia humana

de andar por los mejores caminos.

Ese ulular de obstáculos

denota la presencia y la fuerza

de tus vientos

que cumplen una tarea divina.

Ese constante fuego negativo

peina y despeina tus praderas

enciende y apaga las pasiones

que la emoción humana

construye con desatino constante.

Tus lomas y tus cerros

como notas musicales

dan la armonía a tus zacatales

que como olas de la mar

lanzan tsunamis constantes

de generación y regeneración vitales.

Benditos sean tus padres,

bendita todita tu gente

que con una amable sonrisa

y un austero saludo

te invitan a pasar de nuevo

entre tus corrientes de aire,

plenas de átomos y seres espirituales

que sisean que el yo y su palabra amor,

son estorbo para fundirse con el eterno.